Tu Historia

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Mi nombre es Andrea, ahora tengo 24 años y todo parece que va mejor. Tengo pareja desde hace un año y estoy feliz. Pero no siempre fue así. Aunque parezca imposible por la edad que tengo, cuando tenía 17 años sufrí malos tratos. Todo el mundo me pregunta por qué permití esa situación y hasta yo misma me lo pregunto, sin saber muy bien por qué aguantas. Muchas veces pienso que lo haces porque crees que esa situación va a tener un final y que eres capaz de hacerle entender que no te mereces eso, que hay otra forma de tener una relación. La experanza de que la situación cambie es lo que hace que sigas aguantando insultos, humillaciones y en mi caso hasta bofetadas. Pero gracias a mi familia y a mi amiga del alma, esa situación acabó cuando tenía 20 años. Un día fue como ver la luz y lo denuncié. Nunca pensé que me pudiera pasar. Si estás en una situación como la mía, y cuando te tratan mal, tú lo sabes, espero que mi historia te ayude un poquito a terminar tu sufrimiento porque nos merecemos que nos quieran.

 

 

 

altLa adolescencia, ese periodo que para casi todo el mundo es genial, para mi fue un infierno. Desde muy pronto supe que me gustaban los chicos y aunque hice todo lo posible para fijarme en las chicas, ellas sólo me gustaban como amigas. Quien me gustaba verdaderamente era un chico que trabajaba cerca de mi casa. Era unos cuantos años mayor que yo. Al principio piensas que es porque está cachas, porque te gustaría ser como él, pero en el fondo sabes que te gusta porque te gusta. El que te guste una chica, es algo que puedes compartir con tus amigos. Pero si eres homosexual, esa normalidad se convierne en un infierno que no sólo tienes que ocultar, sino aparentar que te gustan las chicas. Para mi fue un proceso duro, hasta que un día conocí un chico. Cuando lo miraba, él sonreía, incluso a veces era él el que me miraba. Un día empezamos a hablar, quedamos para ir al cine y muy pronto me di cuenta que le gustaba. No fue una relación ni mucho menos, sólo teníamos 16 años, pero me ayudó a saber quien soy.